7/23/2013

From Hell

El sábado me llamaron para regalarme un fin de semana en un resort playero, no acepté, porque nada es gratis.  "Matrimoniado" al regalo hay una larga cadena de presiones de compra para lotes, habitaciones, time sharing, alquiler de autos, cenas, viajes, carameloterapia, ropa, relojes, equipos electrónicos.... y lo que es peor:  la difusión de mi estatus de crédito hacia todos los comercios que quisieran una tajada de mi quincena.  Mi respuesta:  estoy desempleado, ¿puedo aplicar con ustedes?. Rápidamente el tono melifluo cambió y práctimente me dejaron hablando solo.

Moraleja:  para los telemarketers el estatus de "sin empleo" es como la sarna, úselo a discreción.  Eso si, si ud recibe un volumen mayor de lo normal de este tipo de llamadas de hoy en adelante es que no me cae muy bien.
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