4/10/2009

Callad

"Callad, y sabed que yo soy Dios." Salmo 45.

Entonces oigo tu voz: "Estáte quieto, y verás que yo soy Dios." Me dices que me calme, que frene, que entre en el silencio y la quietud. Quieres que yo afloje mis controles, que tome las cosas con calma, que invite a la tranquilidad. Me pides que me siente y que te mire. Que vea que mi vida está en tus manos, que tú diriges el curso de la creación, que tú eres Dios y Señor. Sólo en la paz de mi alma podré reconocer la gloria de tu majestad. Sólo en el silencio puedo adorar. - Padre Carlos G. Valles S.J.


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