7/09/2008

Agua en el tanque

Hace un par de posts atrás, hablé sobre la compañía Genepax y su invención de un auto impulsado por agua. Desde entonces me he informado un poco más sobre estos temas y en lo que la mayoría de los expertos coinciden es que no es posible obtener del agua suficiente energía para movilizar algo tan grande como un auto. O con más palabras: El agua, ni sus elementos constituyentes, hidrógeno y oxígeno, son de por sí o por medio de reacciones químicas generables dentro de un motor o batería, capaces de proveer un nivel de energía que solo la manipulación atómica (fusión o fisión) produciría (con todas la implicaciones prácticas, realístas, que tal proceso implicaría). Es un asunto de termodinámica.
Lo que más se acerca a lo que Genepax y otros proponentes similares proponen es una batería cuyos componentes metálicos utilizacen agua para reaccionar y producir energía, por tanto no es el agua el combustible (el agua no es combustible, sino un producto de ella), sino los otros elementos, los cuales resultan ser caros y posiblemente no renovables, perdiendo así la posibilidad de reemplazar el petroleo.

Si todo esto suena a algún tipo de disculpa por la mala interpretación de los hechos, bueno, es algo así. Sin embargo, la búsqueda por fuentes alternativas de energía, continua.
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