10/21/2009

Desviacion de la norma


La ciudad no es solo un conjunto de edificios y calles, gentes que van y vienen, también es el resultado de todo lo que de ella y por ella hemos ideado. Es un concepto dinámico, plástico, que refleja nuestros gustos y quereres, un hogar con rincones de opulencia, grietas populadas por el musgo y alguna silla que todos queremos usar, pero no compartir.

Es así como los que nos interesa que la ciudad sea un lugar digno, cómodo, bonito y amigable para vivir, nos angustia la cantidad de cambios sin rumbo que se introducen día a día sin que los que deberían evaluarlos bajo criterios de urbanísmo y con una pizca de razón, hagan lo que les corresponde, lo que por obligación y necesidad propia se requiere.

Me encuentro así con muchas personas que desde un lado de la cerca u otro no terminan nunca de entender que una convivencia satisfactoria demanda el respeto por el espacio propio y ajeno, uno que -en el caso de la ciudad- se base en la armonía de las formas y volúmenes, estilos y densidades, algo más que el pristino modelo de tres dimensiones de una revista, que omite digitalmente cualquier vestigio de un vecino o naturaleza, en esta ciudad construída sobre un hilo frente al mar.


La planificación es un concepto que parece no concordar con nuestro carácter, queremos todo para ayer, y ese ayer esta ya viejo y gastado, listo para se desechado sin miramientos ni nostalgia.  Es ese condenar lo antiguo como inoperante sin intentar reconocer en él sus valores y ventajas lo que a la vez nos condena a sufrir las consecuencias de copiar modelos poco viables a nuestro entorno y economía, para luego lamentar y culpar a otros por nuestra falta de visión.

Me he dado cuenta así que muchos esfuerzos de conservación dan al traste por esta filosofía, que no es casualidad sino producto directo de la sociedad de consumo; se lucha mucho pero no entendemos porqué a nadie parece importarle en demasía.  Ya se han movido a lo siguiente.  ¿Qué más da?





Le escribí a alguien sobre este tema, diciéndole que si algún día logramos entender lo que se ha perdido y como construir una mejor ciudad, esta sabiduría no nos llegará de la nada, sino que involucrará una buena medida de dolor.  Espero que no sea entonces demasiado tarde para tolerarlo y volver a amar.

Sin desviación de la norma, el progreso es imposible -Frank Zappa

Todas las imágenes por el conglomerado artístico EBoy.
Publicar un comentario