La literatura impulsa la tolerancia, poco uso al arte le encuentran los fanáticos, porque están tan preocupados en sus creencias y acciones que no pueden ver las posibilidades que ofrece.
Si te rompes el cuello, si no tienes que comer, si tu casa se incendia, entonces tienes un problema.
Todo lo demás son inconvenientes. La vida es inconveniente. La vida es abultada. Un bulto en la avena, un nudo en la garganta y uno en el seno no son el mismo tipo de bulto. Tenemos que aprender a diferenciar.
Yo quiero una fábrica que no produzca sólo beneficios. Quiero una
fábrica que produzca belleza y libertad. Porque serán la belleza y la
libertad las que nos indiquen el camino para ser felices.
La gente se preocupa de que los niños jueguen con armas, los adolescentes vean videos violentos; nos asusta que alguna parte de la cultura de la violencia los absorba. Nadie se preocupa que los niños escuchen -literalmente- miles de canciones sobre corazones rotos, rechazo, dolor, miseria y pérdida.