10/13/2007

Dirección desconocida

El New York Times informa sobre una carta enviada al Papa, de parte de 100 líderes religiosos islámicos pidiendo el diálogo entre Cristianos y Musulmanes, ya que según el documento de 29 páginas, sin paz y justicia entre estas comunidades religiosas no se podrá alcanzar la paz mundial.

Pero me pregunto, ¿acaso son las diferencias religiosas las verdaderas causantes de los conflictos entre lo que de alguna manera -desinformada- podrían percibirse como facciones opuestas? ¿O será que esa es la verdad que nos han vendido para distraernos de las luchas por la supremacía político-económica?
Una mirada más profunda a los mecanísmos y la historia revela que el destinatario de la carta no es el más apropiado, los esquemas de poder actuales se enfocan hacia los gestores de la globalización y no hacia la Iglesia Católica cuya influencia ha ido mermando con el paso de los siglos; a diferencia del mundo islámico donde el dogma religioso esta integrado en las decisiones estatales y que debido a las circunstancias no ofrece signos reales de secularización.
Y ni hablar de la religión, ¿acaso podría haber un debate teológico más estéril que el que contradiga la fé de otra persona? Olvidémonos de las ramas, todo esta unido al mismo tronco.

El problema radica entonces en el desconocimiento del otro, ese velo que no permite ver más allá del YO, mis necesidades y lo que pienso que el mundo debe ser; miopía que se generaliza cuando la propaganda y el temor del cual se hacen valer los dirigentes saturan los medios y el discurso.
Solo queda que cada uno escriba una carta, pero a si mismo.
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