11/07/2007

Del papel a la pantalla - Ciencia Ficción y Cine

Un tópico común en muchos sitios de la red es: ¿Qué libro le gustaría ver convertido en película? Para el que disfruta de la lectura es una pregunta capciosa, puesto que los ejemplos de malas conversiones son legión; sea porque la maquinaria hollywoodense todo lo mancha -degradando el producto para un máximo común de posibles despistados ignorantes- o porque en el camino entre la concepción y el resultado final, se dan choques entre el autor y el realizador, buenas intenciones, interpretación personal, ego, etc.

Sin embargo, hay que tratar de ser comprensivos; las obras originales usualmente son el producto de una visión única, una producción cinematográfica pasa por muchas manos antes de concretarse. La imaginación del lector y las imágenes que el libro ha evocado en él también juegan un papel importante, especialmente en la Fantasía o la Ciencia Ficción, donde solo los últimos adelantos en efectos especiales han facilitado la suspension of disbelief (algo así como la suspensión de la incredulidad) e inclusive, apalancando actuaciones o tramas sosas.

Un buen ejemplo de adaptación exitosa es por supuesto, El Señor de los Anillos, donde el gravitas que se cargaron los actores, la mano segura de Jackson y las toneladas de material referencial consiguieron lo que muchos -me incluyo- pensaron imposible, marcando hitos de calidad que espero puedan ser igualados en futuras producciones. Un caso algo diferente se dio con Bladerunner, el material de origen es reducido, pero Ridley Scott lo hizo florecer. También esta Dune, a mi me pareció correcta, pero muchos encuentran la película aborrecible. Cuestión de gustos (no creo que hubiera podido digerir la planeada por Jodorosky).

En lo personal -y aquí es donde me dirigía-, siempre aprovecho las oportunidades que estos cuestionarios presentan para promover la adaptación de dos libros que pienso tienen mucho de cinematografiables:

  1. Shike de Robert Shea (dos volúmenes: Last of the Zinja y Time of Dragons): acción-aventura en un Japón de historia alterna, artes marciales, romance, batallas, cuadros costumbristas. Posibles fallas: introducir personajes no orientales o tratar de comprimir los libros en una sola película.
  2. The Stars my Destination o Tiger, Tiger de Alfred Bester: un clásico de la ciencia-ficción, El Conde de Montecristo ambientado en el espacio. Venganza y muerte. Posibles fallas: el asunto del bombardeo atómico o un equivocado tratamiento cómico de la trama.

Viendo la lista, supongo que he omitido otras obras de corte más bien realista o que no recurrirían de mucha inversión en efectos para su producción, allí puedo ver Kirinyaga de Mike Resnick o Dandelion Wine de Ray Bradbury, pero creo que el peso lírico implícito de tales obras es más difícil de traducir o escenificar de forma convincente y a la vez es lo que hace más valiosas estas obras, el contenido humano, uno que permanece aún sin los trappings de la ciencia ficción, la fantasía o el Tiempo. Espero, con algo de trepidación, el día que alguien(es) me contradigan.

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