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9/18/2011

Crecer

Un escritor -y, creo, todas las personas- debe pensar que cualquier cosa que le ocurra a él o ella es un recurso.  Todas las cosas se nos dan con un propósito, y un artista debe sentir esto más intensamente.  Todo los que nos ocurre, incluyendo humillaciones, infortunios, vergüenzas, nos es dado como un material en crudo, cual arcilla, para dar forma a nuestro arte - Jorge Luis Borges

Estuve hoy pensando en estas palabras de Borges y  su alcance, ciertamente es menester del artista tomar ventaja de todo lo que le rodea para lograr su cometido, cual guerrero en batalla; uno es el filtro a través del cual la viviencia se convierte en arte, sin embargo es difícil medir el impacto de lo que ella, una vez concebida y entregada al mundo puede llegar a ser.

Y es que dos son mis preocupaciones cuando reconozco que el arte se va a dar:  ¿Es lo que pienso un reflejo de una realidad o un capricho estético? y segundo, ¿puedo ofender a alguien al tomar su realidad, ajustarla a mi percepción y exponerla al público?

Ciertamente, o al menos en mi caso, la primera se refiere más a la pintura dado el cometido simbólico u objetivo conceptual de esa expresión.  Quisiera pensar que el producto final es un balance entre lo teórico,  una compilación de puntos de vista y posibles desviaciones cercanas al tema; Su valor debe definirse más por la verdad que comunica que por su forma.

En cuanto a la escritura,  más de una vez me he detenido frente a lo que pienso es una buena historia por creer que no debo excederme en un vuelo de fantasía más allá de realidad de una persona que bien podría ser yo, sabiendo que toda historia tiene una trama que debe ser resuelta para satisfacer al lector, pero que la vida es otra, donde todas la puertas están abiertas.

Tal vez requiere de un mejor artista o al menos de uno más hábil para esconder las fuentes de inspiración, o bien de un público anuente a perdonar nuestras taras morales, o inclusive, si somos lo suficientemente afortunados, desnudar tanto al autor como al público para reconocernos iguales e indivisibles ante la experiencia humana.  En este sentido es para mi, más importante dicho entendimiento que la abstracción o la satisfacción de un ideal estético, porque sin la comunicación efectiva del mensaje el arte es un cuerpo sin alma.

Pienso que el verdadero arte nos ayuda a crecer y hacer arte con la vida.

6/17/2011

Punto de Saturación

¿Dónde esta la Vida que hemos perdido viviendo?  ¿Dónde la sabiduría perdida al conocimiento?  ¿Dónde esta el conocimiento que hemos perdido en información? - T.S. Eliot

Si Eliot sopesaba estas preocupaciones en su tiempo, ¿cuanto más nosotros hoy?  El influjo constante de información deja poco espacio para la catarsis, el análisis mesurado de lo leído y escuchado.  Ironicamente, tener acceso a lo que parece un océano de datos -sobre cualquier cosa- termina comunicandonos un sentido de vacío, una incómoda relatividad.
Por supuesto, llevando esta linea de pensamiento a su extremo, uno podría argumentar que el Universo contiene todas las posibilidades y es nuestro deber y naturaleza como seres concientes el considerarlas todas.  Allí es donde empieza y termina nuestra capacidad, la conciencia de los infinito y la humildad.
Rumiamos estos pequeños pensamientos bajo una luz que hace incontable tiempo dejaron sus estrellas. Ciertamente, ellas no escuchan, pero esto no debe ser impedimento para dar un paso a un lado y maravillarnos ante el mutuo espectáculo de un silencio que explica más que toda una existencia de palabras.

4/25/2011

La embajada de la mente

Como era de esperarse, las protestas, convocatorias, símiles fálicos y asaltos culturales  a la antigua embajada americana no tornaron el camino trazado por el gobierno para el edificio: Demolerle y construir en su lugar una torre financiera de compleja financiación va por que va.

Yo hubiera preferido un museo de arte, que sirviese para exponer, divulgar y ponderar las plásticas panameñas; no una galería privada, no un centro de debate político estéril, no una oficina gubernamental en una locación impráctica, incómoda e incomodante.  Arte inmortal y trascendente, algo para el espíritu y la estética, algo diametralmente opuesto a las efímeras preocupaciones de nuestro Panamá comercialista.  El arte como moneda para el intercambio de ideas.  Ah! pero eso no da plata de verdad, no crea puestos de trabajo, solo trae preocupaciones innecesarias...  Tranquilidad Montag, razonar y debatir estan sobrevalorados.

Pero ahí va, rotas sus paredes de donde pudieron haber colgado cuadros, albergado esculturas, hacernos ver que más hay dentro del psique panameño.  Seguirá la idea en el aire supongo, o se lo llevará el viento al final.

Si el Gobierno es poco eficiente, excesivamente intelectual o aficionado a aumentar los impuestos, mejor es que sea todo eso, no que la gente se preocupe por ello. Tranquilidad, Montag. Dale a la gente concursos que puedan ganar recordando la letra de las canciones más populares, o los nombres de las capitales de Estado, o cuánto maíz produjo lowa el año pasado. Atibórralos de datos no combustibles, lánzales encima tantos «hechos» que se sientan abrumados, pero totalmente al día en cuanto a información. Entonces, tendrán la sensación de que piensan, tendrán la impresión de que se mueven sin moverse. Y serán felices, porque los hechos de esta naturaleza no cambian. No les des ninguna materia delicada como Filosofía o Sociología para que empiecen a atar cabos. Por ese camino se encuentra la melancolía.
Cualquier hombre que pueda desmontar un mural de televisión y volver a armarlo luego, y, en la actualidad, la mayoría de los hombres pueden hacerlo, es más feliz que cualquier otro que trata de medir, calibrar y sopesar el Universo, que no puede ser medido ni sopesado sin que un hombre se sienta bestial y solitario. Lo sé, lo he intentado ¡Al diablo con ello! Así, pues, adelante con los clubs, las fiestas, los acróbatas y los prestidigitadores, los coches a reacción, las bicicletas helicópteros, el sexo y las drogas, más de todo lo que esté relacionado con reflejos automáticos. Si el drama es malo, si la película no dice nada, si la comedia carece de sentido, dame una inyección de teramina. Me parecerá que reacciono con la obra, cuando sólo se trata de una reacción táctil a las vibraciones. Pero no me importa. Prefiero un entretenimiento completo.
Fahrenheit 451 - Ray Bradbury

11/03/2009

Patria: ¿Realidad o Canción Popular?

La Prensa de hoy nos trae un artículo titulado "¿Fervor Pátrio?" donde se plasman varias opiniones sobre el por qué de su progresivo decaimiento y como muchos utilizan los días libres para hacer cualquier cosa excepto conmemorar a la patria.

Aunque concuerdo con los puntos expuestos, la falta de énfasis sobre su importancia a nivel escolar y gubernamental, yo agregaría la inversión generalizada de valores morales y éticos y de como al ser socavados se lesiona la estructura misma de la sociedad. Siendo así, ¿qué tanto más podría pensarse sobre la familia o la nación?


De chico sacabamos a la acera (pues viviamos en San Felipe) las seis sillas del comedor para presenciar los desfiles y de esta manera inconspicua se transmitia generacionalmente la costumbre y el aprecio por la celebración. Esto se ha perdido en la medida en que los colegios han buscado pasar el trámite del desfile lo más pronto posible, se politizan las manifestaciones, aumenta la inseguridad y claro, sin que se subraye el cómo y por qué de las fechas, lo que diferencia entre el gesto vacío y la ceremonia. Es como el que por primera vez va a misa, sin conocer el fondo simbólico, todo le parecerá extraño, imcomprensible.

Anoche, mientras que los DJ's gritaban a todo lo que el volumen les permitía una variación de sus arengas carnestolendicas, estos temas daban vueltas en mi cabeza y me pregunté por qué yo mismo he perdido la costumbre de siquiera ver a mi colegio desfilar.

Tal vez es que nuestra historia no alberga episodios épicos, algo que estimule nuestra imaginación; las dianas no nos recuerdan alguna defensa triunfadora, ni los tambores batallas repletas de héroes y mártires. Todo lo contrario, detalles turbios, poco inspiradores, de nuestra corta vivencia como país, donde todo acto y decisión relevante parece surgida de una negociación bajo mesa de los poderes económicos, y no necesariamente son el producto del altruísmo o amor a la pátria de nuestros próceres, parecen acecharnos desde el pasado y dar forma a eso que llamamos el Panameño actual.

Quisiera que mi reflexión terminase de forma positiva, pero es este mensaje lo que verdaderamente refleja mi sentir y en ello no puedo más que ser sincero, en virtud lo antes expuesto, si es que hemos de encontrar una respuesta al problema existencial que nos aqueja como sociedad.


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9/10/2009

Interregnum

Cuando te botan del trabajo, a menos que sea porque hayas cometido dolo o similar contra la empresa, el tono general de la entrevista final es de aliento condoliente, mientras ves tu seguridad laboral desaparecer, te hablan de las insospechadas oportunidades que te esperan, por ejemplo convertirse en un microempresario, cosa que ni el mismo que te despide ha considerado para sí. Llamenlo downsizing, reingeniería o como quieran, estas en la calle. Pero algo es seguro, la empresa prefiere que tu rumbo no intersecte sus intereses, eso no sería buen negocio. Negocio es negocio, nada personal.

Empieza entonces la espera, el interregnum, colmado de dudas sobre el valor propio, la incertidumbre económica y por supuesto las futuras condiciones sociales y laborales.

Sea por parte de amigos o artículos en revistas y periódicos, las recomendaciones son la mismas: mantener una actitud positiva y reconocer que la situación económica es A o B, lo que se supone debe ayudarnos a llevar mejor el peso de la situación. Es fácil hablar desde afuera, como quien pasa frente a un accidente e intenta adivinar cuantos muertos pueden encontrarse entre los hierros retorcidos; no es morbo, sino un ejercicio mental. No es personal, pero hay personas allí.

Sería fantasioso pensar que el ser desempleado es evitable, al igual que accidentarse, la experiencia tiene diferentes niveles y si uno consigue trabajo rápidamente puede salir "fresco" del problema y cubrirse de cierta gloria transitoria, un "yo fui y sobreviví". Pero usualmente no es posible escapar la angustia de no poder cumplir con las responsabilidades adquiridas: casa, carro, escuela, comida, vestido... donde las de Maslow son las que más apremian y las demás dependen de si uno vive con los padres o esta casado y/o con hijos.

Mientras que pasaban los días y las semanas, puesto que estoy hablando de mi propia experiencia, era evidente que las oportunidades para profesionales de los sistemas no eran tantas como se supone y algo más que pocos analistas te hablan, es que los empleadores quieren que seas experto en TODO y encima pagarte una guayaba. Y es que al perder el empleo, se pierde también las opciones de negociación, tu valor como recurso útil es cuestionable y las condiciones ofrecidas... negociables.

Sin embargo, dos cosas importantes e intangibles me quedaron muy claras de esta experiencia. La primera es que el conocimiento acumulado y el trato interpersonal nos definen más allá de la relación contractual, son nuestra carta de presentación. Lo segundo es que aunque esta profesión implica mucho sacrificio, hay que entender que lo esencial no es el sacrificio sino por quién nos desvelamos, ya que los empleos son transitorios, pero no la familia ni el respeto que nos debemos nosotros mismos, la dignidad.

La aflicción, como el herrero, nos forma a golpes - Christian Bovee

8/13/2009

Para qué sirve el debate

Es beneficioso frotar y pulir nuestra mente contra la ajena - Michel de Montaigne

Lo que quiere decir Michel es que por cuenta propia la persona puede cultivarse pero solo hasta un cierto nivel, es la interacción, la fricción lo que nos hace crecer.

El aprendizaje verdadero requiere involucrarnos, decía Confusio, sino, ¿cómo cortar las facetas de esa joya que la naturaleza nos ha dado? Y si no, al menos hace más ameno pasar el rato.

Imagen por Bob Dob.