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7/25/2010

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Hace algún tiempo cambié el viejo refrigerador por uno nuevo e inmediatamente se registró un baja considerable en nuestro consumo de energía, de hecho, nuestra cuenta de luz bajó un 25%.  Otro ahorro proporcional se dió al cambiar el televisor de más de 10 años por un LCD y la lavadora.  En la actualidad se promueven equipos de aire acondicionado que consumen hasta un 60% menos de electricidad con respecto a modelos de años anteriores.

Es así como podemos constatar que las mejoras en la eficiencia de los equipos tecnológicos es real y no solo parte de una estratégia de mercadeo.
Sin embargo nos quedan dos preocupaciones:  qué hacer con los equipos viejos y por cuanto debemos mantener los nuevos.
En cuanto a la primera interrogante, confieso que yo era de los que regalaba estos cachibaches a amigos y familiares a modo de "beneficiarlos" cuando en realidad he aprendido los estaba perjudicando, es mejor entonces encontrar quien los recicle, reutilizando su metal y descartando lo inútil.
A lo segundo es mantener registros sencillos de consumo eléctrico, considerando las altas y bajas en la tarifa a modo de saber cuando es prudente el próximo cambio y mantener el control de nuestros gastos y el allure de lo nuevo.

12/16/2009

Diez mil veces más cara

El agua embotellada cuesta hasta 10,000 veces más que la del grifo.  Considere esto la proxima vez que la vea en el supermercado.


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The Facts About Bottled Water

Además observe los costos asociados de combustible... y otro dato más:  no es tan saludable como dicen.

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6/02/2008

Reciclaje en alta mar

Los seres humanos a veces nos sentimos como si no pertenecieramos a la Naturaleza; los caminos que claramente compartimos nos parecen ajenos y hasta contrarios, tal vez esta dicotomía se deba a que nuestra mente alberga todas las posibilidades y por tanto, es el mecanísmo que nos impulsa a una u otra acción que puede ser consona con el entorno, o no.

El norte del Oceáno Pacífico comprende una región de corrientes que se extiende desde la costa oeste de los Estados Unidos hasta Japón; a lo largo de varias décadas, desechos plásticos generados tanto en tierra (80%) como desperdicios y cargamentos perdidos de las embarcaciones que transitan el área(20%), han contribuído a la creación de lo que coloquialmente se conoce como El Gran Basurero del Pacífico. Esta masa giratoria, informe, contaminante y a veces dos veces más grande que los Estados Unidos es una trampa de muerte para la vida marina, representando a su vez, la aparente inhabilidad del hombre para ver más allá de sus mezquinas necesidades mientras que envenena su único hogar. No esta de más señalar que estos desperdicios bien podrían sobrevivir a la raza humana, dada la casi indestructibilidad del plástico y la falta de iniciativas para corregir el problema que hemos causado.

Por otro lado, leía esta semana que un adolescente descubrió una forma rápida de convertir las bolsas de plástico, polietileno, en agua en tan solo tres meses por medio de la biodegradación (lo que ocurra con los biproductos es otra cosa, pero es un buen inicio), además de que en Irlanda se ha logrado resultados similares con el poliestireno; mientras que un grupo de millonarios de Silicon Valley quieren crear un nuevo país utilizando plataformas marinas (seasteading) que generarían su energía por medios eólicos, solares o inclusive, utilizando el oleaje, sobre aguas internacionales.

Sin entrar en las implicaciones político-económicas de la última iniciativa, porque usualmente cualquier arista se puede suavizar si los recursos y beneficios respaldan un beneficio mayor, propongo entonces el matrimonio lógico entre las situaciones y tecnologías antes expuestas: Una suerte de isla movible de procesamiento de plásticos y otros desechos encontrados en el Gran Basurero, alimentada por naves que peinarían el área. El proyecto sería financiado tanto por el dinero de Silicon Valley, como por créditos de carbón e inclusive los países que de alguna manera se sientan "afectados" por la existencia de este país.

¿Ciencia ficción? ¿Fantasía? Las razones del calentamiento global y las causas de la disminución de la fauna oceánica son muchas y hasta contrarias, pero los efectos de la contaminación son innegables al igual que una imperiosa necesidad por mejorar nuestra relación con un planeta que hemos degradado a costa de nuestra consciencia.

Sea que los cambios que experimenta el planeta sean el producto directo de la mano humana o bien nuestras acciones se sumen a procesos cíclicos naturales, al permitir que tales desastres ocurran solo agregan más facetas, más complicaciones, que amenazan calidad e inclusive nuestro tiempo en la Tierra. Si los recursos para iniciar el proyecto existen, los insumos -el plástico- y la tecnología -recliclaje, bioprocesamiento- existen, solo queda direccionar las voluntades, eso es todo lo que ha movido al Hombre a lo largo de la historia, eso y la fe en un futuro mejor.




5/21/2008

Reciclaje e impresoras desechables

Hace tres meses compré una impresora HP por $60+ dólares, el "kit" incluye un cartucho de tinta negra y otro de tres colores. Dos meses y medio después, sin darle mucho uso, tuve que cambiar el cartucho de tinta negro, costo: $23 dólares; supongo que el de colores ostenta un precio similar. Por tanto, la aritmética indica que la impresora, hierro/plástico/circuitos, vale unos $20 dólares.

Mientras que conversaba sobre el tema con un amigo, llegamos a la conclusión de que al ser más barata la impresora que la tinta que utiliza, a pesar de su complejidad y tamaño, esta resulta igualmente desechable. Y es que si la compañía insiste en que el cliente no recargue sus cartuchos porque supuestamente se daña el dispositivo ¿Acaso no resulta mejor a la larga, recargarlos y en caso de que ocurrir el daño, comprar una impresora nueva? Además, los costos y tiempos de reparación tienden a inflarse a medida que el equipo cae en la obsolescencia, es decir, cada año.
En nuestros días, tales estratégias de negocio van en contra de la consigna general -mundial- de RECICLAR. Las excusas que propagan las compañías sobre el recargue de tinta son infundadas y tan insostenibles como el mito de que los CDs grabados dañan los equipos. Si existe algún ápice de verdad en estas afirmaciones, entonces debe atribuirse una limitante o defecto al proveedor, quien debería velar por la calidad y tiempo de vida de su producto. Estos manejos enmascaran una práctica monopolista que a la vez lesiona la confianza del consumidor.

Lo apropiado -si es que realmente les interesara el bienestar del cliente- sería ofrecer servicios propios de recarga a precios competitivos. En lo personal, recurriré al reciclaje, es lo que dicta el sentido común.