5/26/2007

Dragones en el museo

El Museo Americano de Historia Natural de Nueva York (AMNH), inicia hoy una exhibición de animales fantásticos, sirenas, monstruos marinos y dragones, analizando los aspectos que pudieron darles origen y explicando sus atributos a través de la ciencia. De no ser posible asistir, visite el sitio de Sarina Brewer, taxónoma-artísta, quien va un poco más allá, utilizando partes de animales reales para recrear seres mitológicos o de pesadilla y ofrecerlos como adornos para quienes tengan el temple de mostrarlos en su sala junto a las fotos familiares.
El mundo avanza como nunca antes por medio de la tecnología pero la persistencia de tales criaturas, cuya inexistencia ha sido totalmente probada, sigue presente en nuestro psique colectivo y matiza las relaciones entre el frio acero y la infinitamente compleja mente humana. Un reproductor portátil de música apela a nuestra necesidad por lo práctico, sin embargo, al customizarlo por medio de skins (cubiertas protectoras ilustradas), personalizamos el objeto para que su apariencia externa refleje mis gustos, mi personalidad, no solo para mí sino para los demás; esto no era posible hasta hace poco, los equipos eran diferenciables solamente por la marca o tamaño, pero en la actualidad la ornamentación puede llegar inclusive a ocultar por completo la forma original de la máquina. Hay poca diferencia entre esto y un collar de plumas indio-americano, un tatuaje maorí o el estandarte de un caballero medieval.
La longevidad de los mitos es atribuible a su transmición oral y escrita por medio del cuento, su utilización constante en los medios o a una necesidad humana de simplificar, amplificando y aglutinando, los conceptos para hacerlos más manejables. Pero más allá de cualquier raciocinio, las criaturas fantásticas existen porque la imaginación existe. Al colocarle alas al Espíritu, solo hace falta aliento de fuego para saberse dragón.
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