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6/13/2008

Simiae Ad Astra

Para los que nos gusta estar informados sobre los más recientes desarrollos tecnológicos y por supuesto, el nivel de influencia que tienen sobre la sociedad, el tema del transhumanismo nos resulta fascinante porque creemos que en la medida en que el Hombre logre extender su definición por medios externos podrá experimentar un cambio radical en su percepción, una suerte de trascendencia forzada y todas las consecuencias -esperadas, temidas, inesperadas, maravillosas- que tal hecho comprenda.

Y sin embargo, hace un par de días leía sobre el descubrimiento hecho por un grupo de científicos en Indonesia: se observó que los macacos, los monos que han aprendido a lavar los alimentos, abrir frutos con piedras o palos, también saben pescar. Aunque desconocemos desde hace cuanto tiempo han adquirido esta habilidad, es claro que con respecto a lo que los expertos se refiere, es de reciente data.
Será que este desarrollo coincide de alguna forma con una forma de transimioismo?

Imaginemos que los monos adquiriesen esa megaconciencia que vislumbra el transhumanísmo, adelantándonos a nuestras expectativas y revelándonos una terrible verdad: que la humanidad es un callejón sin salida, condenada a observar desde lejos como el primo pobre recibe una herencia que pensábamos nuestra. Nuestro papel se reduciría al de observadores, tratando de entender el evento y buscando la manera de imitarlo. Los monos seríamos nosotros.

"Los humanos tenemos un hábito irónico, correr más rápido cuando nos extraviamos" - Rollo May







10/18/2007

James Watson: Racismo Genético

El domingo 14, El Sunday Times Magazine publicó una entrevista con uno de los descubridores de la hélice doble del ADN, James Watson, quien entre otras cosas dijo que la inteligencia -IQ- de los africanos es inferior y por tanto no deben ser considerados para promociones laborales dada sus bajas calificaciones genéticas (¿Acaso no son de importancia los factores económicos y sociales, como la escasez de oportunidades o los prejuicios?); declaración que ofrece quien en el pasado ha relacionado el color de la piel con la intensidad del libido y disminuido la contribución de la cristalógrafa Rosalind Franklin en las investigaciones que le hicieron ganar el Nobel.

Por supuesto, las opiniones en contra (y a favor) no se hicieron esperar, y aunque Watson se retractó a medias no pudo evitar que el Museo de Ciencia inglés cancelara la presentación de su libro "Evite gente aburrida y otras lecciones de una Vida en la Ciencia" ( Avoid Boring People and Other Lessons from a Life in Science) esta semana.

Al leer el artículo completo, podemos encontrar algunas señales que apuntan hacia el porqué de este tipo de comentarios que parecen reñir con la supuesta estatura intelectual de Watson: en su niñez y adolescencia fue considerado débil y con pocas posibilidades de lograr algún tipo de éxito, sin embargo, logró destacarse en la vida académica y profesional por sus capacidades como científico y fácil socialización.

Se da entonces -a mi parecer- un paralelo de Watson con los que califica como inferiores dada su condición de origen, ya que no puede ver que su logros no son por completo el producto de su individualidad, sino que se le deben sumar las oportunidades y contribuciones de otros, incluyendo a su familia y pares, que como esa estructura fundamental que es el ADN, la vida tal como la conocemos no existiría.

Si algo hemos de aprender de esto es que no podemos disociar el Humanismo de la Ciencia, las estadísticas no constituyen una impresión incontrovertible del Hombre y las generalizaciones aportan valores negativos al necesario entendimiento del yo en el otro. Si no comprendemos ésto, todo lo demás es sombra.

9/24/2007

Animación Computarizada: Arte y Ciencia

Hoy nos parece una vida atrás, pero el tiempo en que las grandes compañías de animación como Disney eran el blanco tanto de críticas como de alabanzas al combinar y finalmente suplantar la animación tradicional por la computarizada, no esta tan lejos en el pasado, sino que su evolución y aceptación como propia del medio ha sobrepasado las producciones exclusivamente animadas para mezclarse con progresiva sutileza en aquellas denominadas "live-action" o de actores de carne y hueso.
Sin embargo, y a pesar de que debemos entender la animación por computadora como otra herramienta más, se tiende a olvidar el esfuerzo y calidad de los artistas quienes lograron llevar miles de años de evolución en arte visual un peldaño más allá de lo que alguna vez pudo haber soñado alguno de los grandes maestros de la pintura, ese hálito de vida que es el movimiento y la transformación del cambio.
Interesantemente, el auge de tal progresión se originó en los primeros años del siglo XX, justamente cuando los más importantes movimientos modernos en las artes florecieron, influenciando positivamente en espíritu y variedad la animación y las manos que las creaban.
Los referentes de este período son muchos pero entre los más accesibles se encuentran Fantasía de Disney, con sus hermosos fondos e impresionísmo, así como la serie Superman de estudios Fleischer, donde se destaca lo evocativo y dramático del Art Deco y los temores de las grandes guerras mundiales.
Justamente la falta de estas características es lo que los conocedores critican de las producciones modernas: la perfección implícita en el producto parece traicionar su origen y nos hace añorar la calidez de otros días.
Pero la solución al dilema no se encuentra en el pasado sino en el futuro, ya que muchos de los desarrollos en el área buscan emular ese aparentemente perdido toque humano, implementando en pantalla lo que antes solo era posible en el papel; El resto -como siempre- depende del artísta.

8/18/2007

Aproximando a Omega II

La adquisición y control de poderes o habilidades transhumanas son temas comunes en la fantasía y ciencia ficción actual, y sin embargo tales ideas poseen un origen histórico que se remonta a los albores de la humanidad en la forma de brujos o sacerdotes, puentes sobre un abismo en cuyas fronteras opuestas se encuentran la conciencia y el instinto. No muy diferentes de nuestros psicólogos, podríamos decir que solo varían en sus métodos e instrumentos para alcanzar el mismo fin: mediar entre la razón -el orden- y la naturaleza -el caos-.
Recordemos pues que en casi todas las culturas antiguas (sino en todas, no tengo los datos específicos), la inducción a los estados alterados que se asumían como una comunicación con el mundo espiritual o los dioses se lograba por medio de alucinógenos y/o la sujeción del individuo a situaciones extremas, conduciéndole a unir su conciencia e inconsciencia, el Dreamquest, cuyo propósito era ayudarle en la solución de problemas existenciales.

Un atractivo ejemplo se narra en los Eddas nórdicos, cuando Odín, herido por su propia lanza se cuelga del árbol primigenio, Yggdrasssil, el eje de los mundos, para conocer el secreto de las runas:

I hung on that windy tree for nine nights wounded by my own spear.
I hung to that tree, and no one knows where it is rooted.
None gave me food. None gave me drink. Into the abyss I stared
until I spied the runes. I seized them up, and, howling, fell.

En nuestros días el tema no pierde vigencia, ya en los 50's y 60's se exploró la idea de la supraconciencia inducida por psicotrópicos con cuestionables resultados. Mi artículo anterior se basó sobre una conciencia percibida sobre la Internet (siendo sus neuronas y nexos sus usuarios) o bien futuros desarrollos sobre estructuras artificiales que lograsen conciencia independiente.

Me gusta terminar con una pregunta, pues sería presuntuoso adentrarse en este laberinto pensando de antemano que conocemos la salida: ¿ aunque poseamos las herramientas para crear un ente transhumano -artificial/natural/ambos/ninguno- como lograremos entender tal creación sino podemos entender plenamente nuestra posición en el Universo?

8/13/2007

Aproximación a Omega

El desarrollo de nuevas herramientas tecnológicas corresponde a la satisfacción de necesidades y solución de problemas que en gran medida son generadas a su vez por la tecnología, su acción y efectos. Esto ocurre dentro del ámbito de la creación y creatividad humana. En el otro lado del espectro, se encuentran las soluciones que permiten al ser humano, manejar más eficientemente o ejercer control sobre las limitantes que la naturaleza le impone.
Sin embargo estos cambios histórico-paradigmáticos se refieren a la concepción del Hombre en su papel como modificador de su paisaje psicológico como de su ámbito biológico externo (limitado por su alcance actual, el planeta y la forma que estamos sujetos a él). ¿Pero qué hay sobre los cambios naturales o artificiales al artífice de tales desarrollos: el Hombre?

A lo largo de la historia, filósofos y científicos han tratado de extrapolar las tecnologías (avance cuantificable) y el nivel de inteligencia humana (avance relativo), ofreciendo proyecciones de desarrollo psicogenerativo-evolutivo artificial (inteligencia artificial - IA) o natural (humano) observando la necesidad de controles que prevengan y eviten que dicho salto pueda ser negativo tanto a nivel de la humanidad como universal. Es claro que cualquiera sea la naturaleza y recipiente de dicho poder presentará dilemas que el hombre solo puede relacionar con lo divino o desconocido.

He aquí el meollo del asunto: una creación que nos supere en capacidades colectivas es como un hijo que nace sabiendo, no tenemos en nuestra historia consciente memoria de tal evento y sin embargo podría intrapolar que nuestra existencia y coexistencia primitiva podría haberse dado de esta manera, en presencia de "hermanos" y "primos" con diferentes grados de capacidad cognitiva.

Sea que lleguemos al siguiente paso evolutivo de forma artificial y/o natural, el camino se hace caminando. Las preguntas son muchas, pero para mi lo más relevante es cómo nos reconoceremos en ese futuro donde el espejo será un dado con un millón de caras.