9/04/2007

Minimización del riesgo incalculable en la inversión no inmobiliaria

Debido a su pálida consistencia y predecibles resultados encuentro los concursos de belleza algo aburridos, en consecuencia DIRECTA a mi inconformidad, los organizadores locales del Miss Mundo han decidido seleccionar a las concursantes del 2007 de entre las "niñas" de la agencia de modelaje Panamá Talents, quien se ha arrogado de un solo golpe tanto la franquicia del concurso como el gusto colectivo de los panameños.

Según los dueños de casa y los missólogos (no confundir, si quiere, con misólogo, aquel que odia el conocimiento y la lógica), las concursantes de hoy tienen que tener la figura de una modelo (léase flaca, pocas curvas, mirada vacía y/o desdeñosa de su entorno) para tener alguna oportunidad de triunfo, no como antes (ayer), cuando la ganadora era el resultado de una confluencia de factores políticos, económicos, turísticos y la voluntad irreducible del CEO de la compañía.

Si lo pensamos bien, esta estrategia es por completo razonable, los inversionistas demandan un retorno garantizado de su inversión y es imposible arriesgar el negocio por algo tan voluble como el gusto de millones de televidentes que aunque privados del elemento sorpresa, amanecerán y verán (yo no) lo mismo el año próximo.
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