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3/24/2008

Nueve Millones de Bicicletas

Con el galón de combustible razando los 4 dólares, no puede uno más que considerar sobre si es el momento de vender el carro y comprarse una moto o bicicleta. Y es que si investigamos sobre posibles alternativas, sean de medios de transporte o fuentes de energía, ninguna parece lo suficientemente viable o implementable en un plazo que no contemple alguna especie de recesión generalizada y sus consecuencias. Nuclear, eólica, hidro o térmica, son buenas hasta hasta donde la demanda se ajusta a la producción; pero como ya sabemos, el petroleo nos ha mal acostumbrado al exceso.
Mucho del problema tiene que ver con el aspecto de consumo de la sociedad capitalista y la creación de necesidades artificiales, pero a la vez estas características nos vienen desde el génesis de las formas productivas modernas: La Revolución Industrial.
Recordemos entonces como el desarrollo y aplicación de las ciencias hacia la producción masiva cambió la economía, primariamente agraria, en Europa y permitió que los poderes políticos, económicos y por supuesto, bélicos, se consolidasen hasta la actualidad.
Pero más allá de los conceptos y las máquinas esta la ENERGÍA y sus fuentes, ya que sin ella estos desarrollos no serían más que un cacharro oxidado; es así como las primeras industrias eran alimentadas por carbón, para luego ser reemplazadas por los derivados del oro negro.
Por tanto, son las características de la energía y su empleo lo que define a las formas productivas, su accesibilidad otorga poder y sus biproductos, el nivel de contaminación o afectación del entorno. El desafío consiste en balancear los costos y beneficios, pero si se lograse desarrollar con éxito un sistema más limpio, podriamos empezar a pagar a la Tierra aquello que le hemos robado y a la vez mejorar nuestra calidad de vida, viajando en bicicletas por ejemplo.
Kathie Melua - Nine Millon Bycicles

8/16/2007

Elegía para dos

La revista Wired presenta en su columna "El Ludita" una familiar perspectiva del desarrollo inmobiliario en la ciudad de San Francisco, analizando las consecuencias de la futura construcción de rascacielos y su impacto en la sociedad y economía del lugar.

Pienso que podemos encontrar muchos paralelos con nuestra ciudad, su reducida extensión, su confluencia racial, los intereses en conflicto y tal vez lo más importante aunque no evidente: la falta de voluntad y visión para entender que la ciudad -o el país- requiere mucho más para avanzar que la simple apariencia de progreso.

8/08/2007

Especulación Pre-Inmobiliaria

Hace un par de semanas me enteré que el área de los colegios en la Vía Israel ya está en franco trámite para ser ofrecida para "desarrollo inmobiliario" a la vez que se concrete la mudanza de dichos planteles o bien, la absorción de sus estudiantes en colegios más cerca de sus residencias (y el que ya vive cerca de estos, ¿qué?).
Se me ocurrió en el momento una idea: que tal si esta considerable extensión de terreno se destinase a edificaciones al alcance de la clase media aprovechando -de ser posible- el gestionado aumento del techo para los intereses prefenciables?

Imaginemos por un momento un área verde frontal (hacia la vía) de amortiguamiento de ruido, un parque largo para caminar con fuentes y pequeños kioskos. Luego, espacios para estacionamientos (o subterraneo) y finalmente torres de apartamentos de no más de cuatro pisos (y tres o cuatro unidades por piso). ¿Razonable, no?

Aún no sé qué destino final -de seguro ya tienen planeado- los promotores de bienes raíces impongan sobre el área, pero creo que dada la experiencia previa, diferiremos grandemente.

8/05/2007

Ojo que no ve

A diferencia de lo que su brillante superficie muestre, la ciudad de Panamá no es la meca de la arquitectura centroamericana, sino un muestrario de los sueños de los promotores de bienes raíces. Aunque las torres de concreto se multiplican con los meses, sus idílicos paisajes de verdor y solitario destaque solo existen en el papel, donde rodeados de repetidos epítetos apreciativos ponen en duda del lector atento su sustancia, su veracidad.
No me engaño, entiendo que los negocios necesitan y se valen de todos los mecanísmos para convencer al cliente sobre la superioridad de su producto frente al del competidor, pero es también deber del comprador hacerse de la mayor cantidad de información que el brillo y perfección de la imagen no muestra. Es decir:
  • Si el edificio se encuentra en el centro de la ciudad, ¿acaso esta milagrosamente exento de la presión del tráfico que ya de por si ahoga nos ahoga a cualquier hora del día?
  • Si es cierto que la ciudad vive el zenith de una fibre de construcción, ¿no significa esto que la concentración de edificaciones en una misma área hará que la maravillosa vista prometida sea solo la del edificio vecino?
  • Si lo que se quiere emular en nuestra pequeña ciudad es un Miami, ¿Acaso es porque de alguna manera el fiasco que ha resultado ese mal ejemplo se remendó de ayer para hoy?
Al final, no hay peor ciego que quien no quiere ver y -como dice mi madre-, cada uno sabe donde amarra el caballo. Dése usted por enterado. You have been warned.

7/21/2007

Kandor o el mundo en una botella

Ayer leí un artículo sobre un libro donde se proponía -y sustentaba- la idea de que la política exterior estadounidense está, de forma encubierta -y como no ponerlo así para darle ese aire de misterio/interés a la obra- sentando las bases para la construcción de una especie de Unión Europea, pero conformada en principio por México-E.U-Canadá para luego extenderse por el resto del continente.


La idea parece atisbar una realidad posible, uno podría decir que al ojo tiene mucho sentido y encontrar en los TLCs una buena pista del asunto.


Sin embargo, no me ha llamado tanto la atención la idea propuesta en sí sino la construcción de tales conceptos y la forma en que logran su publicación o difusión.

Y es que si uno navega lo suficiente la Internet, puede encontrar cualquier cantidad de ideas similares, de muchos autores y diferentes aproximaciones; sea que se vea el asunto como una evidente progresión de las políticas expansionístas del imperio o bien una descabellada extrapolación digna de los Expedientes X, completa con masones u hombres de negro.

Pero volviendo a la vertiente de la idea, la esencia percibida de dichas cavilaciones; si uno ha vivido lo suficiente para haberlo visto casi todo, se da cuenta que hace algún tiempo atrás tales ideas no hubieran pasado a la luz de los opinionados "serios" para no gastar papel ni el tiempo del lector.

Pero la Internet ha cambiado muchas cosas, es especial la disponibilidad de información y la cantidad de ventanas de opinión, pero lo que no podemos perder de vista es que debemos relacionar y filtrar dichos volumenes para generar nuestra propia visión informada, una que nos incluya y esto es el mejor aporte de Internet, otorgarnos el poder de ofrecer al mundo nuestros puntos de vista y cavilaciones -por muy extrañas que sean-, nuestra propia voz.

Es un círculo que al cerrarse al parecer invalida su capacidad para ofrecer respuestas finales a cualquier tema, y sin embargo, ¿acaso no es esta una verdad universal? No hay respuestas finales, la única verdad es la diversidad.

Protagoras dijo que el hombre es la medida del universo, al menos a nivel de la Internet, un universo virtual cuyas leyes estan dictadas por su mortal creador es así.

7/05/2007

Satisfacción

Cuando me senté a escribir esta nota, mi idea era seguir comentando sobre como la destrucción de las casas y áreas históricas de la ciudad es el producto de una ignorancia deliberada de los conceptos más básicos del ordenamiento urbano; permitida por un gobierno cegado por el dinero de los impuestos de construcción y la mala excusa de la generación de empleo. Sin embargo el planteamiento, aunque válido porque no requiere más justificación mezquina que el dinero, no explica porqué la gran mayoría de la población acepta que su espacio público e historia sea arrastrado por una visión torcida del progreso que desde su concepción ya se perfilaba como inviable.

Y es que dilucidar las motivaciones de los poderes no requiere mucho razonamiento; una vez se afianzan solo existen para asegurar su continuidad, la serpiente muerde su cola.

La persistencia de la actitud poco importa es lo que realmente debilita y corrompe los esfuerzos de conservación y las demandas por una planeamiento lógico a largo plazo; la aceptación de cualquier solución a corto plazo es ya parte de la identidad nacional. No hay sentido de la historia y aunque una de las frases más populares que se escuche de una nacional sea “El que no conoce la historia esta condenado a repetirla”, no se enfatiza con tono de advertencia sino con aires de resignación. Vive el momento”, es la consigna.

Entiendo hasta cierto nivel esta situación dado que también conozco la historia y veo como la falta de carácter y autoridad de los gobiernos de turno permiten que se perpetúe la infamia porque les conviene. Lo que no puedo aceptar es que exista tanto descontento y que ni las más sonadas tragedias recientes, dígase el envenenamiento masivo en la CSS o el bus incendiado, han logrado despertarnos de nuestro letargo colectivo. Creo que la causa es cultural, producto del paternalismo colonial y de los tiempos de la dictadura. El ciudadano estaba supuesto a aceptar las condiciones de la corona o el dictador porque no podía oponerse y algo de las migajas que caían de la mesa le podría tocar a él. Una mirada fugaz, un codeo virtual con la fama y el poder.

Esta es mi suposición; no soy sociólogo, pero si uno escudriña un poco en la mente del panameño, encuentra que esa sumisión es en parte heredada y por otra, acomodaticia, una característica del hombre actual, que prefiere que otros piensen por él, siempre y cuando pueda quejarse a medias.

Toda sabiduría verdadera conlleva algo de dolor, pero no tenemos tiempo de sufrir –ni de pensar-, solo para la dispersión y el festejo vacío. Esto es todo lo que necesitamos. Estamos satisfechos.

5/10/2007

Tiempos Interesantes


Hay una la popular frase y maldición china (origen no corroborado), que reza: “Ojala vivas tiempos interesantes” se refiere a que dichos tiempos son usualmente lo más turbulentos o problemáticos, llenos de cambios, revoluciones y de forma general, se nos presentan como difíciles.
La continuidad de un estado llevadero sin muchos sobresaltos es lo que naturalmente deseamos, somos animales de costumbre y por tanto gravitamos hacia un balance sea en la familia, trabajo o comunidad.
El progreso es lo que en última instancia buscamos, una iteración de eventos y acciones que nos favorezcan, mejorando nuestra posición económica y social dentro de un entorno –el país, el mundo- seguro para nosotros y nuestros hijos.
Hoy en día nos encontramos en una encrucijada de desarrollo no equitativo; por un lado el país parece enrumbado como nunca hacia la explotación máxima de sus recursos, pero por el otro, la falta de planeamiento y el juega vivo amenaza con ampliar la brecha entre ricos y pobres al punto donde no pueda recuperarse.
Y es que todo desarrollo, sea biológico, económico, inclusive matemático, tiene que ser integral para que el modelo no colapse; igual que un puente, todas las fuerzas tienen que ser tomadas en cuenta, sea los cimientos, el peso de los materiales que lo componen y los vehículos que lo transitan.
No es suficiente con decir que el país esta recibiendo ingresos increíbles en materia de impuestos recaudados por las actividades de los casinos sino hay educación para evitar que seamos víctimas de la ludopatía.
No podemos promovernos como destino ecoturístico perjudicando el medio ambiente, permitiendo la construcción de delfinarios o similares, apoyando la caza de ballenas y devastando los bosques.
Pero aún más fundamentalmente, no es posible avanzar como país sin tomar en cuenta y actuar con respecto al decaimiento de los valores morales y éticos, el aspecto espiritual que constituye la columna vertebral de la sociedad.
Esto no lo vamos a encontrar en folletines, campañas mediáticas, arengas políticas sino en la familia, y en última instancia, el individuo, el hombre y la mujer que por medio de la búsqueda interna se construya así mismo como una parte del puente que nos lleve con seguridad hacia un mundo mejor.
La historia esta construida a partir de los tiempos interesantes, estos son los hitos que marcan el camino por que cual transitamos. Hay que abrir los ojos, porque la historia del hombre tiende a ser cíclica, usualmente para mal; hay que abrir los ojos para corregir nuestros errores y realmente poder avanzar.